A lo largo de su trayectoria, cubrió directamente diversos escenarios de conflicto armado en distintas regiones del mundo:

(1966–1969 y 1977)
Durante distintas fases del conflicto, incluyendo el retiro de tropas estadounidenses y la posterior unificación del país.

(1967 - 1977)
Egipto, Siria (Altos del Golán), Líbano, Jordania e Israel, realizando reportajes sobre las tensiones, negociaciones y posiciones de las partes involucradas.

(1967)
Con motivo del referéndum sobre la soberanía del Peñón entre España y el Reino Unido.

(1966–1977)
Cobertura en Taiwán y el complejo Quemoy–Matsu, así como en la República Popular China (Beijing, Shanghái, Hunan y Cantón), con entrevistas y reportajes sobre las relaciones y tensiones entre ambos sistemas políticos.

(1968 - 1980)
El Salvador, Honduras y Nicaragua, documentando conflictos políticos, movimientos guerrilleros y las condiciones de trabajo del periodismo en zonas de guerra.

(1972–1977)
Recorridos en Seúl, Pusan, Taegu y la zona desmilitarizada del paralelo 38, incluyendo Panmunjom, para reportar sobre la tensión entre Corea del Norte y Corea del Sur.
Tras el asesinato en El Salvador del corresponsal mexicano Ignacio Rodríguez (1981), y en su calidad de presidente de la Asociación Mexicana de Redactores de Aviación (AMRA), impulsó un posicionamiento público en favor de la protección de periodistas en zonas de guerra.
En ese contexto, propuso la creación de un marco internacional que garantizara condiciones mínimas de seguridad para reporteros en misiones de riesgo, planteamiento que fue retomado con interés por la UNESCO.
Posteriormente, viajó a El Salvador para investigar los hechos y publicó una serie de artículos en El Universal Gráfico sobre los riesgos que enfrentan los periodistas en contextos de conflicto armado.
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